Alimentación en invierno: 3 cosas a tener en cuenta
Salud

Alimentación en invierno: 3 cosas a tener en cuenta

Llegan los días fríos y automáticamente vamos en busca de otro tipo de comidas. Pero, ¿cuánto tenemos que cambiar nuestra alimentación durante el invierno? Las claves para alimentarnos correctamente cuando baja la temperatura.

 

Con las bajas temperaturas, a muchos de nosotros nos tientan los platos de cuchara, un cafecito caliente y un domingo a puro Netflix… Pero, ¿cuánto tenemos que cambiar nuestra alimentación y nuestros hábitos durante el invierno? La realidad es que no hay que modificar demasiado respecto al verano, otoño o primavera, sino sólo cambiar un poco el chip para estar atentos a lo que nos regala cada estación, ajustar ciertos hábitos y así poder aprovecharla al 100%. ¿Y en invierno? Lo vamos a resumir en 3 grandes claves:

 

#1: Apostá a los productos de estación

Como decimos siempre, la naturaleza es la encargada de marcarnos el camino: sus frutas, vegetales y hortalizas nos trae lo que necesitamos en cada momento del año para poder llevar adelante una alimentación saludable y completa. La naturaleza es sabia, sólo hay que saber escucharla. La clave es apostar a las opciones disponibles durante cada estación y, sobre todo, a su consumo variado.

 

Ahora estamos en el inicio de una gran oportunidad para aprovechar la variedad de ofertas y verduras que ofrece el invierno y que en otras estaciones no tenemos. Por ejemplo, en junio vamos a encontrar achicoria, brócoli, chaucha, coliflor, espinaca, hongos, palta, perejil, radicheta, repollitos de bruselas, zapallito, entre otros.

 

¿Y frutas? En estos meses, las verdulerías se llenan de color y nos ofrecen los mejores cítricos de la temporada: las mandarinas, las naranjas y los pomelos toman la delantera y se convierten en las frutas estrella del invierno. Si querés conocer más sobre su aporte nutricional, no te pierdas esta nota en la que profundizamos sobre cada uno de ellos: el poder de los cítricos.

 

#2: Variá las preparaciones

Así como en verano nos alejamos un poco de lo que son los guisos, las sopas o los platos con cocción, el invierno nos da la posibilidad de agregar más variedad al menú. ¿Quién puede resistirse a un tazón de sopa calentita?

 

Si sos del team fanático de las sopas, te  invitamos a probar todas las recetas que compartimos en nuestra web para sumar sopas y caldos al menú. Y si querés conocer todos los secretos para lograr una sopa 100% completa, no te pierdas la entrevista de este mes a la nutricionista Martina Daireaux.

 

Pero ojo, si bien el invierno facilita las preparaciones más calientes, siempre es bueno intercambiarlo con cosas frescas y crudas, tal como recomienda la nutricionista Paola Aira (MN 7807):  “Sabemos que tienen otras propiedades cuando lo cocinamos que cuando lo consumimos crudo, por eso es importante alternar las dos cosas”.

 

#3: Salí a buscar vitamina D

Sabemos que el invierno es una invitación a quedarnos calentitos en casa, pero si hablamos de cambiar hábitos en cada estación, en esta es clave no olvidarnos de la vitamina D,  una de las vitaminas imprescindibles para el cuerpo humano. Entonces: ¡Recordá salir un ratito al sol!

 

En verano uno está más tiempo afuera, los días son más largos y la tarea se hace más fácil, pero es clave recordar salir y estar 10 o 15 minutos expuestos al sol con los cuidados necesarios. Esta es la forma de poder producir la vitamina D que el cuerpo necesita, además de lo que uno consume.